Día tras día, los mismos quehaceres, desafíos y ansiedades.
¡A veces la vida solo parece ser una gran carga sin fin!La casa se ensucia continuamente, el calendario siempre está lleno de compromisos y diariamente nuestras familias requieren de atención y cuidado. ¡Hay ocasiones en que incluso recuperar el aliento parece casi imposible! Así que ¿dónde está Dios en todo esto? ¿Le importa la forma en que lavamos los platos o manejamos nuestro presupuesto? ¿Cambiar pañales y preparar comidas realmente hacen una diferencia?
