Mizraim Esquilin nos presenta la esperanza como un regalo de Dios para el quebrantado. La esperanza es recurso valido y genuino a partir de ocasiones donde la condena, la necesidad de perdón y el dolor abaten al alma humana. A traves del estudio de ciertos pasajes biblicos, el autor propone un enfoque personal para presentar luego sus convicciones sobre el deseo de Dios de restaurar el alma humana.