¿Cómo sería la Iglesia hoy si hubiéramos heredado el impulso creado por las generaciones que nos precedieron?
Muchos creyentes han perdido el derecho a las bendiciones y a los beneficios que les pertencen por no tener la bendición del Padre. El fundamento de la herencia espiritual en el Reino de Dios es la relación de padre a hijo, y viceversa. El ímpetu, el impulso de vivir en posesión de la herencia y no en busca de ella es el mensaje de este libro. Este libro es una viva demostración de Malaquías 4: 5 – 6.
El resultado de 2.000 años de historia de la Iglesia sería inimaginable. Cada generación debe edificar sobre el fundamento de la anterior, y dejar un legado a la siguiente. Deshonramos a nuestros antepasados y el precio que pagaron para lograr su avance si no conservamos y aumentamos lo que lograron.
Con la gracia de Dios podemos compensar los fracasos de varios siglos si estamos dispuestos a poner el fundamento para que otra generación venga y edifique sobre él. Tomemos pues, posesión de nuestra herencia y esta nos lanzará hacia la máxima experiencia de la plenitud del reino.
Bill Johnson pertenece a una generación de pastores y posee una rica herencia en el Espíritu Santo. Pastor de la iglesia Redding en California y junto con su esposa Beni ministran al liderazgo de una red internacional. Padres de tres hijos y seis nietos.
Eric Johnson y su esposa Candace hacen parte del Equipo de Líderes Decanos de la Iglesia Betel, en Redding, California. Eric es el sexto de una generación de ministros y ahora incursiona también como escritor.