¿Y si lo que se rompió en tu vida no fuera el final?
Todos cargamos historias que duelen: pérdidas que no elegimos y errores que nos pesan, que muchas veces nos dejan sintiéndonos rotos o incluso descartables. Creemos que nuestros errores nos descalifican y que lo quebrado ya no tiene valor.
Crayones rotos todavía pintan es una invitación a encontrarse con un Dios que no descarta lo que se quebró, sino que lo restaura con gracia. A lo largo de cuarenta días, este libro propone un camino de restauración interior que parte de la fragilidad y acompaña procesos de dolor, silencio y esperanza.
Dios no descarta lo roto,
lo convierte en testimonio de su gracia.
No oculta las grietas,
las redime y desde allí escribe algo nuevo.
Este libro es para quienes están cansados, cansadas, para los que sienten que han fallado demasiado, y aun así desean volver a empezar.