El impacto de la salvación a través de Cristo trasciende más allá del ámbito espiritual. Implica mucho más que el arrepentimiento que los humanos confunden con remordimiento. El verdadero arrepentimiento y el crecimiento espiritual significan la transformación de la mente, la conducta, los estilos de vida y la vida entera. En esa transformación alcanzamos un crecimiento personal tan impresionante, que produce cambios significativos en nuestro interior y en todo nuestro entorno.