El Pecado Remanente
El Pecado Remanente

El Pecado Remanente [Libro]

Su naturaleza, poder, engaño, y prevalencia

 
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Los tres tratados de Owen sobre el pecado, la mortificación, y la tentación son un tesoro que no tiene precio. Leerlos es extraer oro puro de riqueza espiritual. Sin embargo, de la misma manera que en la búsqueda del oro, leer a John Owen ha sido un trabajo difícil. Cualquier persona que desea crecer en santidad personal tendrá gran ganancia de la lectura de este libro. JERRY BRIDGES Navigators Community Ministries Group

La pluma del autor es ciertamente un bisturí que se adentra en su tema y pone al descubierto esta plaga del corazón. Como un obrero que no tiene de qué avergonzarse, demuestra su punto de vista a partir de la Palabra inerrante de Dios y la experiencia reconocida de los cristianos. Como un médico compasivo y habilidoso, prescribe todo el tiempo el antídoto apropiado. Es más, muestra cómo el veneno puede dejarse sin efecto por la gracia divina y ser manejado por el paciente vigilante de tal manera que se convierta en medicinal, saludable y conductivo a los propósitos más beneficiosos. JAMES HERVEY (1714-1758) Clérigo inglés y metodista calvinista, famoso autor de «Theron y Aspasio»

ISBN: 9786124840166
Editorial: Teología Para Vivir
Dimensiones: 152 x 229 x 21 mm
Peso: 0.531kg
Cubierta: Rústica
Idioma: Español

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John Owen

John Owen (1616-83). Nació en Stadham (Oxfordshire, Inglaterra). Su padre, Henry Owen, era ministro de la Iglesia Anglicana y pertenecía al ala de los “puritanos”, o reformadores evangélicos. El joven Owen fue un alumno tan prodigioso que a los doce años pudo entrar en la Universidad de Oxford. A sus dones naturales añadió un esfuerzo casi sobrehumano, disciplinándose severamente en cuanto al descanso: sólo dormía cuatro horas durante la noche. Esta fue una de las causas de sus continuos problemas de salud y de su relativamente temprana muerte.  

Fue ordenado al ministerio de la Iglesia de Inglaterra, aunque fue algún tiempo después, al escuchar un sermón de un predicador cuyo nombre nunca pudo saber, que llegó a experimentar su conversión personal y la paz con Dios.

Fue llamado a predicar ante el Parlamento inglés en varias ocasiones  y fue por un tiempo vice-rector de la Universidad de Oxford. Su verdadera fama se debe no a sus importantísimos papeles en la vida política y académica, sino a sus incomparables aportaciones a la teología. El número de sus obras escritas, la profundidad de su contenido, y la amplitud de los temas sobre los cuales ejercitó su enorme intelecto, le hacen uno de los más grandes exponentes del protestantismo clásico. Era calvinista y aún no ha sido superada su exposición contundente de la teología calvinista.

En sus escritos espirituales se percibe un gran celo así como un sorprendente conocimiento de la obra del Espíritu Santo en el corazón de los pecadores.